Cómo puede un libro

¿Cómo puede un libro?

¿Cómo puede un libro
–todo un sistema
emocional–
acompañarme tanto
tanto
?

A la cama
al paredón
de tu amor en ascuas
bajo vigilancia
como la porcelana
fina
frágil
en las manos del peligro
un niño que se aburre.

¿Cómo
ese o esa que escribió
atraviesa el mortal
abismo
del tiempo y la distancia
y te asesta
un puñetazo en el estómago
en medio
de tu noche horrible?

¿Cómo
si no te conoce de nada
resulta
–descubres–
que su escrito habla de ti?

Acaso te sabe herido
tal vez
porque tu herida es la de siempre
la de todos
y tú
ahí
estés donde estés
estés con quien estés
sintiéndote sola, solo
abandonado
perdido
como millones de personas
justo en este momento?
–Si nos uniéramos….–

Todos leemos el mismo libro
y no importa el título
el autor
la portada
–artefactos de distracción–
Y esta idea
la avala Borges
y Louis Vuitton
y Einstein
–ya lo sabía–
el universo
y todo su contenido
–sobre todo en tus noches
horribles–
es esa frase
que ya te acompaña
para siempre.

Tus vástagos la aprenderán
si es que alguna vez
remontas
te levantas
de la lona
y remontas
y renaces
y vuelves a hacer el amor
como las primeras veces
y el esperma
–ese sentimiento
de universo en expansión–
recobra la esperanza
y culmina
fiel
su trabajo.

.

.

Anuncios

Ensayo y error

Y recobrar cualquier día a ese hombre, que no ha sido hallado y nadie sabe más de él. Aquél que perdió sus pertenencias y vendió sus documentos, y con ellos, su identidad, su afiliación, sus pensamientos, sus ardores y sus tristezas.

Quisiera verlo algún día y bajo el mismo sol, y cara a cara, extender mi brazo, agarrar su mano, apretar su carne. Solo para confirmar que mis recuerdos, lo que guardo acerca de este hombre, las mentiras a las que uno se aferra mientras sigue siendo joven, son cada uno de los capítulos de mi vida.

Pero ser yo mismo no le exime. Si acaso le convierte a él en mi ensayo, y a mí, en su error.

.

.

 

Negras, blancas, silencios y poema

Negras, blancas y silencios es un poema escrito desde el público, habla de cómo un detalle puede convertirse en una revelación. A veces un concierto, una escena, un disparo, te revela una verdad, como un espejo .

Léelo completo en  en mi blog de escritura La noche del koala.

“… El hombre
cayó al suelo
y su cuerpo
encogido
devaluado
contra las baldosas
en posición fetal
de su herida
derramó
una partitura
como sangre
un hilo de sangre
espeso
que vino hacia mis pies
para manchar mis zapatos…”

.

.